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Reservas de restaurante y spa en un hotel

Publicado el · Actualizado el · Redacción de Software para Hoteles

Las reservas de restaurante y spa de un hotel se gestionan bien con una agenda única por recurso (mesas, cabinas, terapeutas), el cargo a la habitación del huésped alojado a través del TPV integrado con el PMS y un circuito propio para clientes externos, con garantía de la reserva y cobro en el momento.

El restaurante y el spa venden tiempo y espacio, igual que las habitaciones, pero con otra lógica: turnos de una o dos horas, recursos que se combinan y clientes que no siempre se alojan en el hotel.

¿Por qué no basta con apuntarlas en recepción?

Recepción, el restaurante y el spa suelen recibir peticiones por separado: el huésped pregunta al llegar, llama desde la habitación o escribe antes del viaje. Si cada punto anota en su propio cuaderno, nadie ve la ocupación real.

Los problemas más comunes son tres. El primero es la doble reserva de una mesa o una cabina. El segundo, que el personal no sepa quién está alojado y qué tiene incluido en su tarifa, como la media pensión o un acceso al circuito termal. El tercero, que el consumo no llegue a la cuenta de la habitación y se descubra después de la salida.

¿Cómo se organiza la agenda de restaurante y spa?

La agenda debe ser única por servicio y visible desde todos los puntos que toman reservas. Lo primero es definir qué se reserva:

  • Restaurante: mesas con su capacidad, turnos de servicio y duración prevista de cada turno.
  • Spa: cabinas, terapeutas con sus horarios y especialidades, y tratamientos con su duración, incluido el tiempo de preparación entre un cliente y el siguiente.
  • Zonas de aforo: circuito de aguas, piscina o gimnasio, donde se reserva una franja y no un recurso concreto.

En el spa cada cita ocupa dos recursos a la vez, la cabina y la persona.

Con los recursos definidos, conviene fijar unas reglas:

  1. Antelación mínima para reservar y para cancelar sin cargo.
  2. Cupo reservado para huéspedes alojados en las horas de más demanda.
  3. Canal de entrada: recepción, teléfono, web o el enlace que el huésped recibe antes de llegar.
  4. Recordatorio previo y forma de confirmar.

¿Cómo funciona el cargo a la habitación?

El cargo a la habitación permite que el huésped firme el consumo y lo pague al salir junto con el alojamiento. Para que funcione, el TPV del restaurante o del spa tiene que estar conectado con el PMS: el camarero busca la habitación, comprueba que hay un huésped alojado con ese nombre y envía el importe a su cuenta.

Hay varios puntos que conviene dejar resueltos:

  • Identificación: pide número de habitación y nombre, y firma del huésped en el tique.
  • Régimen contratado: el punto de venta debe ver si la tarifa incluye desayuno, media pensión o algún tratamiento, para no cobrarlo dos veces ni regalarlo.
  • Límite de crédito: decide hasta qué importe se admite el cargo sin una garantía de pago en la reserva.
  • Cierre: revisa los cargos pendientes antes de la salida, sobre todo los del desayuno del último día.

Cuando no hay integración, los tiques se trasladan a mano a la cuenta del huésped.

La forma de facturar estos consumos, juntos o separados del alojamiento y con qué impuestos, depende de cada país. Consulta la guía del tuyo, por ejemplo la de México, y a tu asesor fiscal.

¿Cómo gestionar a los clientes externos?

Los clientes que no se alojan aportan ingresos en las horas en que los huéspedes no ocupan el servicio, pero necesitan un circuito propio:

  • Se registran con nombre y contacto, porque no existe una reserva de alojamiento a la que asociarlos.
  • Pagan en el momento en el punto de venta, sin cargo a habitación.
  • La reserva puede garantizarse con una tarjeta o un pago anticipado, según tu política de cancelación.
  • Conviene limitar su cupo en las franjas que quieres proteger para los alojados.

¿Qué hay que pedir al software?

Las preguntas útiles para el proveedor son concretas:

  • ¿El punto de venta es propio o se integra con uno externo?
  • ¿Permite cargar a la habitación y ver el régimen contratado?
  • ¿Tiene agenda por recurso para spa o depende de un programa especializado?
  • ¿Puede el huésped reservar mesa o tratamiento antes de llegar?
  • ¿Admite clientes sin reserva de alojamiento?

Según los datos del directorio revisados en octubre de 2026, de los 25 productos analizados 5 incluyen punto de venta de restaurante como función propia, 10 lo ofrecen como complemento, 4 no lo tienen y en 6 el proveedor no publica el dato. Puedes comprobarlo ficha a ficha en el directorio o ponerlos lado a lado en el comparador.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el cargo a habitación en un hotel?

Es el traslado de un consumo del restaurante, el bar o el spa a la cuenta de la estancia del huésped, que lo paga al salir junto con el alojamiento. Requiere que el punto de venta esté conectado con el PMS o que el personal anote los tiques a mano en la reserva.

¿Puede un cliente que no se aloja reservar en el spa del hotel?

Sí, si el hotel decide abrir el servicio al público. Lo habitual es registrarlo con sus datos de contacto, cobrarle en el momento y reservar un cupo de franjas para los huéspedes alojados. Las condiciones de acceso y de cancelación las fija cada establecimiento.

¿Necesito un programa distinto para el restaurante y para el spa?

Depende del volumen. Un restaurante con mucho servicio o un spa con varios terapeutas suelen necesitar herramientas especializadas, que deben integrarse con el PMS para el cargo a la habitación. Con poca actividad puede bastar el punto de venta y la agenda que ofrezca el propio sistema del hotel.

Los datos sobre productos proceden de las fichas del directorio y siguen su metodología. La información sobre normativa es general y no sustituye al asesoramiento legal o fiscal.

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