Qué es el ADR y cómo se calcula con un ejemplo
El ADR, o tarifa media diaria, es el ingreso medio por habitación ocupada. Se calcula dividiendo los ingresos por habitaciones entre el número de habitaciones vendidas en un periodo. Indica a qué precio se vende de media, pero no cuánto se llena el alojamiento; por eso se lee junto a la ocupación y el RevPAR.
El ADR (del inglés average daily rate) es el ingreso medio que un alojamiento obtiene por cada habitación que vende. Es uno de los tres indicadores básicos de la gestión de ingresos, junto con la ocupación y el RevPAR, y el más sencillo de calcular. La definición resumida está en el glosario.
¿Cómo se calcula el ADR?
La fórmula es una división:
ADR = ingresos por habitaciones ÷ habitaciones vendidas
Dos precisiones sobre cada término:
- Ingresos por habitaciones son los que proceden del alojamiento. No incluyen restaurante, aparcamiento, spa ni otros servicios. Lo habitual es calcularlos sin impuestos.
- Habitaciones vendidas son las noches de habitación ocupadas y pagadas en el periodo. Una habitación ocupada tres noches cuenta como tres.
El periodo puede ser un día, una semana, un mes o un año. Lo importante es que numerador y denominador se refieran al mismo.
¿Cómo se aplica en un ejemplo?
Ejemplo ilustrativo, con cifras hipotéticas. Un hotel de 20 habitaciones revisa una semana de siete noches:
| Dato | Valor |
|---|---|
| Habitaciones disponibles (20 × 7 noches) | 140 |
| Habitaciones vendidas en la semana | 98 |
| Ingresos por habitaciones, sin impuestos | 7.840 € |
El cálculo:
- ADR = 7.840 € ÷ 98 = 80 €.
- Ocupación = 98 ÷ 140 = 70 %.
- RevPAR = 7.840 € ÷ 140 = 56 €, que coincide con el ADR multiplicado por la ocupación (80 € × 0,70).
El ADR dice que, de media, cada habitación vendida dejó 80 €. No dice nada de las 42 noches de habitación que quedaron vacías: eso lo recoge la ocupación.
¿Qué errores son habituales?
- Dividir entre las habitaciones disponibles. Eso es el RevPAR, no el ADR. El ADR solo cuenta las vendidas.
- Incluir ingresos que no son de alojamiento. Si sumas desayunos o extras, el ADR sale inflado y deja de ser comparable. Con tarifas que incluyen desayuno, conviene separar la parte que corresponde a la habitación.
- Mezclar importes con y sin impuestos. El criterio debe ser siempre el mismo.
- No descontar las comisiones cuando se pretende medir lo que queda. El ADR habitual se calcula sobre el precio de venta. Si quieres saber cuánto ingresa el alojamiento tras pagar a los portales, necesitas un ADR neto, calculado aparte.
- Contar las habitaciones de cortesía o de uso interno. Las habitaciones cedidas sin cobro bajan artificialmente el ADR si se cuentan como vendidas. Decide un criterio y mantenlo.
- Comparar periodos distintos. Un ADR de agosto no se compara con uno de febrero, sino con el del mismo mes de otro año o con el de alojamientos similares.
- Tomarlo como objetivo aislado. Subir el ADR es fácil: basta con subir precios. Lo difícil es hacerlo sin vaciar el alojamiento.
¿Qué relación tiene con la ocupación?
ADR y ocupación tiran en direcciones opuestas. Con precios altos se vende menos; con precios bajos se llena más. Ninguno de los dos, por separado, indica si el alojamiento va bien.
Ejemplo ilustrativo con el mismo hotel de 20 habitaciones en una noche:
| Escenario | Habitaciones vendidas | ADR | Ocupación | Ingresos | RevPAR |
|---|---|---|---|---|---|
| A: precio alto | 10 | 100 € | 50 % | 1.000 € | 50 € |
| B: precio medio | 16 | 80 € | 80 % | 1.280 € | 64 € |
| C: precio bajo | 20 | 55 € | 100 % | 1.100 € | 55 € |
El escenario A tiene el mejor ADR y el C la mejor ocupación, pero el B es el que más ingresa. El RevPAR resume ese equilibrio en una sola cifra, porque reparte los ingresos entre todas las habitaciones disponibles.
¿Para qué sirve en la práctica?
- Seguir la evolución de los precios. Comparar el ADR de un mes con el del mismo mes anterior muestra si estás vendiendo más caro o más barato.
- Comparar canales. El ADR por canal revela dónde vendes a mejor precio; restando el coste de cada canal sabrás cuál te deja más.
- Evaluar promociones. Una oferta que sube la ocupación pero hunde el ADR puede no compensar.
- Alimentar las decisiones de precios. Un RMS usa estos indicadores, junto con la demanda prevista y el ritmo de reservas, para recomendar tarifas.
La mayoría de los sistemas de gestión calculan el ADR en sus informes a partir de las reservas registradas. Conviene comprobar qué criterio aplica el tuyo: si incluye impuestos, extras o habitaciones de cortesía. Puedes ver las herramientas de precios del directorio en la categoría de revenue management.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre ADR y RevPAR?
El ADR divide los ingresos por habitaciones entre las habitaciones vendidas; el RevPAR los divide entre todas las disponibles, estén ocupadas o no. El ADR mide a qué precio se vende y el RevPAR combina precio y ocupación. El RevPAR equivale al ADR multiplicado por la tasa de ocupación.
¿El ADR se calcula con o sin impuestos?
Lo habitual es calcularlo sin impuestos, para medir lo que ingresa el alojamiento y poder comparar entre periodos o lugares con tipos impositivos distintos. Lo imprescindible es aplicar siempre el mismo criterio y saber cuál usa el informe de tu sistema de gestión.
¿Un ADR alto significa que el alojamiento va bien?
No necesariamente. Un ADR alto con una ocupación baja puede generar menos ingresos que un ADR moderado con el alojamiento casi lleno. Por eso el ADR se interpreta junto con la ocupación y el RevPAR, y teniendo en cuenta los costes que genera cada habitación ocupada.